jueves, enero 28, 2010

¿Cómo será vivir en un país...?

Pregunta de una chica, a quien quiero mucho. Ella es estudiante de medicina, bloguera, venezolana e inteligentísima... No la identifico expresamente, porque ella no sabe que estoy escribiendo este post. Su pregunta me dolió tantísimo, sobre todo porque se que Venezuela está muy lejos de poderle decir a ella y a todos los niños y jóvenes venezolanos: "Mira, tu deseo y tu derecho se han hecho realidad..."


No digo más, solo espero que quienes viven en la seguridad de países en los que las cosas funcionan muchísimo mejor de lo que sus habitantes se creen, cuando vayan a quejarse por tonterías, recuerden a esta chiquita y a todos los millones que, como ella, no conocen un país seguro y libre...






D. se pregunta: "¿cómo será vivir en un país seguro, donde cada estudiante pueda ir a clases sin preocuparse por manifestaciones o disturbios? ¿Cómo será vivir en un país donde la gente, al salir, no se preocupa por robos, violaciones o secuestros?"




lunes, enero 25, 2010

Esto es lo que aprendí...


"El arbol de la Vida",  de Gustav Klimt


Escrito por Regina Brett, 90 años, en de The Plain Dealer, Cleveland, Ohio


Para celebrar la llegada a mi edad avanzada escribí unas lecciones que me ha enseñado la vida:

  • La vida es demasiado corta para perder el tiempo odiando a alguien.
  • Tu trabajo no te cuidará cuando estés enfermo. Tus amigos y familia sí. Mantente en contacto..
  • No tienes que ganar cada discusión. Debes estar de acuerdo en no estar de acuerdo.
  • Llora con alguien. Alivia más que llorar solo.
  • Cuando se trata de chocolate, la resistencia es inútil.


  • Haz las paces con tu pasado para que no arruine el presente.
  • No compares tu vida con la de otros. No tienes ni idea de cómo es su travesía.
  • Si una relación tiene que ser secreta, mejor no tenerla.
  • Respira profundamente. Eso calma la mente.
  • Elimina todo lo que no sea útil, hermoso o alegre.
  • Lo que no te mata, en realidad te hace más fuerte.


  • Nunca es demasiado tarde para tener una niñez feliz. Pero la segunda sólo depende de ti.
  • Cuando se trata de perseguir aquello que amas en la vida, no aceptes un "no" por respuesta.
  • Enciende las velas, utiliza las sábanas bonitas, ponte la lencería cara. No la guardes para una ocasión especial. Hoy es especial.  
  • Sé excéntrico ahora. No esperes a ser viejo para serlo.
  • El órgano sexual más importante es el cerebro.


  • Nadie es renponsable de tu felicidad, sólo tú.
  • Enmarca todo supuesto "desastre" con estas palabras: "En cinco años, ¿esto importará?"
  • Perdónales todo a todos.
  • Lo que las otras personas piensen de ti, no te incumbe.
  • El tiempo sana casi todo. Dale tiempo al tiempo.
  • Por más buena o mala que sea una situación, algún día cambiará.


  • No te tomes tan en serio. Nadie más lo hace.
  • No cuestiones la vida. Sólo vívela y aprovéchala al máximo hoy
  • Llegar a viejo es mejor que la alternativa... morir joven.
  • Todo lo que verdaderamente importa al final, es que hayas amado.
  • Sal todos los días. Los milagros están esperando en todas partes.
  • Si juntáramos nuestros problemas y viéramos los montones de los demás, querríamos los nuestros.


  • La envidia es una pérdida de tiempo. Tú ya tienes todo lo que necesitas.
  • Lo mejor está aún por llegar.
  • No importa cómo te sientas... arréglate y preséntate.
  • Cede.
  • La vida no está envuelta con un lazo, pero sigue siendo un regalo.
  • Los amigos son la familia que nosostros mismos escogemos.




Me llegó por correo electrónico a través de Imagine ¡y me encantó! :)

lunes, enero 18, 2010

Riquezas idiomáticas...

Por ahí siempre hemos dicho que la única palabra del español que contiene las cinco vocales es la palabra murciélago, y en una entrevista que le hicieron a Lucía Etxevarría, ganadora del Premio Planeta 2004 por su libro "Un milagro en equilibrio", hizo tal afirmación... Yo confieso que también creía que era así, aunque no me había parado a pensarlo con mayor profundidad, vamos, que he podido vivir sin saberlo, pero está claro que jamás nos vamos a dormir sin haber aprendido algo...

Resulta que un televidente del programa donde entrevistaban a la Etxebarría, José Fernando Blanco Sánchez, a propósito de tal afirmación de la escritora, envió al diario ABC la siguiente carta dirigida al director del diario:




Acabo de ver en la televisión estatal a Lucía Echevarría diciendo que, "Murciélago" es la única palabra en nuestro idioma que tiene las cinco vocales.


Mi estimada señora, piense un poco y controle su "Euforía". Dos "Arquitectos" "Escuálidos", llamados "Aurelio" y "Eulalio", dicen que lo más "Auténtico" es tener un "Abuelito" que lleve un traje "Reticulado" y siga el "Arquetipo" de aquel viejo "Reumático" y "Repudiado" que "Consiguiera" en su tiempo ser "Esquilado" por un "Comunicante", que cometió "Adulterio" con una "Encubridora" cerca del "Estanquillo", sin usar "Estimulador".


Señora escritora, si el "Peliagudo" "Enunciado" de la "Ecuación" la deja "Irresoluta", olvide su "Menstruación" y piense de modo "Jerárquico". No se atragante con esta "Perturbación", que no va con su "Milonguera" y "Meticulosa" "Educación".


Y repita conmigo, como diría Cantinflas:
¡Lo que es la falta de ignorancia!





¿¿¿A que todas o casi todas no se te habían pasado por la cabeza, como no se me habían pasado a mi???

(o=


lunes, enero 11, 2010

Un sobrecito de azúcar para ti...

Este texto lo recibí de una lista a la que estoy suscrita hace muchos años, me pareció lindísima la simbología que utiliza para transmitir un mensaje potente y hermoso que me conmovió mucho, quizás porque recién me parece que estoy saliendo (espero) de una etapa interior oscura, muy solitaria y muy dolorosa para mi, que me está costando superar (burra que es una) y el mensajito, en su simpleza, me transmitió mucha luz.


Aunque quizás ninguno de los que me leen a diario haya notado siquiera lo que atravieso, para mi ha significado y significa mucho que estén, que se den el rato de leer lo que subo y de comentar con el cariño con que lo hacen, porque sin saberlo me acompañan y me impulsan a caminar... Por eso traigo este texto hoy, porque quiero regalarles a cada uno un sobrecito de azúcar con todo mi Amor... por supuesto, el sobrecito éstá lleno de azúcar venezolana (ver sobrecito en foto :)


En estos momentos empiezo una etapa nueva de mi vida, ilusionada y asustada con lo desconocido, pero decidida a salir de una vez por todas adelante, por mi, por los míos, porque nos lo merecemos...

Todo mi cariño en este sobrecito de azúcar para ti :)









Azúcar para la suerte...





Tomá. Este sobrecito de azúcar es para la suerte. No, no lo uses, no lo eches en el té, guardalo. Ponelo en un bolsillo de tu cartera o en un cajón de la cómoda.
¿Vos no creés en estas cosas?

Si, seguro que creés.
Todos creen, aunque digan que no. Todos hicimos alguna vez un pilato, cruzamos los dedos mientras jurábamos mintiendo.

Pero fundamentalmente, vos estás segur@ de que yo te comprendo, de que yo te quiero, de que somos amig@s, por más que me conozcas por fotos y yo no pueda dibujar tu rostro exactamente en mi memoria, así, con esa mirada y esa sonrisa y ese color de piel.

En realidad lo que conozco bien es tu manera de sentir: los motivos de tu insomnio, de tus lágrimas, de tus alegrías. Me parece que podria dibujar, eso sí exactamente, tus sueños.

Y este sobrecito de azúcar que tocas aquí, en el renglón número "tanto" de esta página (cuidado, que no se rompa, va a ser como un panadero soplado en la siesta de verano, puro copito de algodón desparramado el azúcar si se cae), lo robé de la mesa de un bar para dártelo a vos.

A vos que sos de sagitario como yo, o de acuario como mi hija, o...¿de qué signo sos?

Este sobrecito de azúcar hará que todos los planetas estén bien aspectados para vos.
Que tengas tantas ganas de vivir,

que nada te las pueda anestesiar.
Hará que entiendas que la libertad
no es algo que nos llega de afuera,
una imposición, una dádiva, un regalo, una gracia,
sino que es algo que tenemos adentro,
que nos pone alas en la mente y en el corazón,
para que nuestras ideas y nuestros sentimientos
puedan volar aunque nos tengan encadenadas
a una silla, amordazadas, quietas, entre rejas,
amenazadas.

Lo que sale a volar es el alma...

la que viaja es el alma,
por lluvias que enhebran las cuentas del arco iris ...
de siete mil colores.

Y a esa alma no la hieren las mentiras, porque no le llegan.

Y no la perturban las sombras, porque ella es como
una invencible mariposa de luz.

Cada granito de azúcar de este sobre es una armadura para que te defienda. Cada granito de azúcar es una hora de un recuerdo que no querés que se pierda: es un poquito de infancia en la casa de la abuela....

Y es un ratito de la noche en que nuestra prima mayor se quedaba a dormir en casa y escuchábamos embobadas sus historias de amores y de bailes girando interminablemente...

Y es mamá adornando con rositas de organza la torta de nuestro cumpleaños, cuando se cumplían los tres deseos que pedíamos al soplar las velitas...

Y es la abuela paciente enseñándonos a tejer en punto santa clara, una bufanda que nos llegaba hasta los pies.

Y es la maestra de quinto grado, tan linda, tan alta, tan elegante y tierna, poniéndonos en el cuaderno un "muy bien, diez" que despertaba el orgullo de papá.

Y es el rouge rosa claro con el que pensábamos que parecíamos más mujeres.

Y la gota de esmalte que cortaba la corrida de la media de nailon.

Y el chico que no quería dejarnos ver la película en el cine del barrio, enamorado y ávido.


Un puñadito para todos: el sello del primer voto en la libreta cívica, una manifestación disuelta con gases lacrimógenos que casi nos asfixian, los paraísos talados en toda la cuadra de casa, la sortija de casamiento, el bebé chiquitito que nos convirtió en diosas, el miedo de morirnos antes de que fuera grande y pudiera valerse por sí mismo.

Las cartas de los amigos que se fueron a vivir a otros países, los discos de Sui Generis... Y cómo las cosas que amábamos se iban disociando: los Beatles, el café semanal de las cuatro mosqueteras... Qué sé yo.

Transformá cada granito de azúcar en lo que quieras.

En un recuerdo, en una persona, en una esperanza, en un regreso.

¿Por qué no en un regreso? Si al final las historias son un poco círculos concéntricos que se van repitiendo, unidas en un punto que quién sabe cuál es.


Pero acordate que el sobrecito te lo di yo.
Que te tuve en cuenta.
Que sé que estás ahí.
Que cuando escribo siempre estoy buscando algo para dejar entre tus manos.
Y vos sabés donde podés encontrarme.
Triste o contenta, enamorada o rota, pero cercana y tibia, y toda, toda, de verdad, en estas palabras.

Este sobrecito de azúcar guárdalo bien.
Te va a dar suerte, estoy segura.

A mi una vez me regalaron uno y me dijeron lo mismo....
Y fue verdad.

Poldy Bird






Recibido de la lista ViTaMiNaS PaRa eL AlmA®




lunes, enero 04, 2010

El anillo del Rey...


Yo suelo volver sobre mis pasos, a veces me sorprendo a mi misma, otras me quedo asustada, porque noto los ciclos, cómo regresan etapas. Veo aquello en lo que he crecido y las cosas que me hacen retroceder. Aquello en lo que brillo y en las situaciones en que me puedo opacar hasta casi desaparecer en transparencias, lo que suele suceder cuando tengo el alma en carne viva.

Lo que no varía en el tiempo es esta terquedad por seguir, aún cuando las fuerzas no me acompañen. Cuando eso pasa, cuando las pilas se me descargan y me pesa hasta el aire, me pongo en automático, un pie delante del otro, repitiendo como un mantra "esto también pasará"... hasta que pasa... Igual me pasa cuando la felicidad me inunda la Vida. En ese caso, abro todos los sentidos y me empapo de esas energías fabulosas, que son las que me sostienen cuando llega la época del temporal...

De eso va este post de hoy... de las cosas que pasan...


 







El anillo del Rey...

 

Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de su corte:
Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.


Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total... Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.


El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo: No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje.


El anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey.


Pero no lo leas, le dijo,
mantenlo escondido en el anillo.

-
Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado,
cuando no encuentres salida a la situación.


Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió su reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle, caer por él sería el fin, y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino...


De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso, simplemente decía:


 "Esto también pasará...".


Mientras leía el mensaje sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos. El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas.


Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes... y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.


El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo:


- Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.


-
¿Qué quieres decir? preguntó el rey. Ahora estoy victorioso, la gente
celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una

situación sin salida.


- Escucha, dijo el anciano,
este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas,
también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado;
también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último;
también es para cuando eres el primero.


El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: "Esto también pasará...", y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado.


Entonces el anciano le dijo:

Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes.
Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza.
Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la
naturaleza misma de las cosas.
Grábatelo bien en tu cabeza y en tu corazón.

Desconozco su Autor/a





jueves, diciembre 31, 2009

Tú tienes el reloj, yo tengo el Tiempo...

Ahora que el año se nos va y llega uno nuevecito, nada mejor que esta reflexión en forma de entrevista que Víctor A. Mella le realizó a Moussa Ag Assarid, y que a mi me encantó cuando la leí en su momento.

Moussa Ag Assarid nació en algún lugar del desierto, en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali, hacia 1975. De su infancia en el desierto, Moussa ha guardado su pasión por los viajes. Decidió en 1999 cambiar los dromedarios de su infancia por otros modos de desplazamiento. Su llegada a Francia le marcó tanto que quiso volcar en un libro cada uno de sus descubrimientos y sus impresiones.

Estudiante de Gestión en la Universidad de Montpellier-I, de cuyo Consejo de Administración es miembro, Moussa Ag Assarid también colabora de forma eventual con Radio France International y con France Culture. En su tiempo libre ejerce de narrador de relatos en las escuelas y bibliotecas y también de actor. Además, Moussa preside la asociación ENNOR France para la escolarización de los nómadas, promotora de La Escuela del Desierto, que acoge a unos cincuenta niños tuareg a orillas del río Níger.

Que disfruten la entrevista y les toque el corazón, como me lo toca a mi cada vez que la releo :)

¡¡¡Felliz Año Nuevo!!!









Tú tienes el reloj, yo tengo el Tiempo...
Entrevista realizada por VÍCTOR M. AMELA a
MOUSSA AG ASSARID





  • -No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, ¡sin papeles!

    Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo

    - ¡Qué turbante tan hermoso!

    - Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.

    - Es de un azul bellísimo...

    - A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...

    - ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?

    - Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.

    - ¿Por qué?

    - Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.

    - ¿Quiénes son los tuareg?

    - Tuareg significa "abandonados" , porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso, "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.

    - ¿Cuántos son?

    - Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.

    - ¿A qué se dedican?

    - Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...

    - ¿De verdad es tan silencioso el desierto?

    - Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

    - ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?

    - Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!

    - ¿Sí? No parece muy estimulante...

    - Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello: si te pierdes te llevará a donde hay agua.

    - Saber eso es valioso, sin duda...

    - Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!

    - Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?

    - Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser,
    ¡porque cada uno ya es!

    - ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?

    - Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...

    - Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...

    - Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.

    - Qué abundancia, qué derroche, ¿no?

    - ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...

    - ¿Tanto como eso?

    - Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.

    - ¿Qué pasó con su familia?

    - Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome...

    - ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?

    - De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...

    - Y lo logró.

    - Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.

    - ¡Un tuareg en la universidad!

    - Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.

    - Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?

    - Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

    - Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.

    - Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...

    - Fascinante, desde luego...

    - Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...

    - Qué paz...

    - Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo...



    La breve biografía de Moussa que transcribo la tomé de aquí, pero lamentablemente, al momento de publicar el post, la página ya no existe :(
    La entrevista la recibí vía e-mail, ¡Gracias Miguel!

    • jueves, diciembre 24, 2009

      Es Navidad...

      Son
      fechas
      especiales,
      de las que es difícil sustraerse.
      Por alguna razón es contagioso y efervescente
      ese Amor que se respira en el aire, y
      casi todos hacemos propósitos para firmar
      la paz con nuestros fantasmas y con aquellos a
      quienes queremos.
      En mi casa los cumpleaños se celebran siempre, se
      da gracias por el día en que hemos venido al
      mundo, por lo que hemos compartido y por el camino que
      nos falta recorrer hasta la siguiente celebración.
      Y la Navidad es el cumpleaños de un ser que, seamos cristianos o no,
      nos cambió la historia y la Vida para siempre.
      Es el cumpleaños de nuestro Niño Jesús, que nos deja su Amor flotando
      en el aire, envuelto en papel de seda y con un lazo hermoso hecho
      de estrellas, para decirnos "Me acuerdo de ti y te quiero".
      Es por eso que desde aquí quiero darte
      un abrazo enorme, decirte que me importas,
      que tú que me
      lees eres
      la razón
      de estos
      Azules,
      y sea que nos conozcamos
      o no, el Cristo que hay en mi
      .............saluda al Cristo que hay en ti
      .................. ¡¡¡Feliz Navidad!!!








      Gracias especiales a mi hija Isabella
      que se bancó el proceso de
      elaboración de este post
      dándome ánimos
      ¡tequierotequiero!






      domingo, diciembre 20, 2009

      El Espíritu de la Navidad...

      El Espíritu de la Navidad es una tradicón de los países nórdicos, pero desde hace muchos años se ha adoptado en Venezuela, como parte de las costumbres propias de la época navideña.

      Según cuenta la leyenda, el Espíritu llegó al planeta proveniente de una galaxia lejana y se instaló en el norte de Europa, en lo que hoy se conoce como la Península Escandinava. Este espíritu es una energía que viene desde del centro de nuestro sistema estelar y que llega año tras año para repartir paz, amor, armonía y felicidad.

      Tradicionalmente el Espíritu de la Navidad se recibe con un ritual efectuado el 21 de diciembre, exactamente entre las 10:00 y las 12:00 de la noche, cuando el Espíritu de la Navidad desciende para acompañarnos en estas fiestas navideñas. Por si alguien se anima a hacerlo es que he adelantado un día a mi tradicional post de los lunes, así les dará tiempo a preparase :)

      En mi caso particular yo encendía muchas velas -daba igual el color, pero casi siempre eran blancas, y las colocaba por el salón y el comedor; tenía a mano papel, bolígrafo y una tijera. Sin embargo, hay quienes dicen que las velas deben ser tres: una azul (paz), una amarilla (felicidad) y una vela roja (amor), colocadas formando un triángulo y encendidas en el sentido de las manillas del reloj.

      A continuación abría todas las ventanas de casa para que entrase el Espíritu de la Navidad y me tomaba unos instantes para reflexionar y tomar contacto con esa energía. A continuación, tomaba papel y bolígrafo e iba escribiendo mis peticiones. Yo no guardaba ningún orden en especial para las peticiones, pero hay quienes dicen que hay que pedir primero por la paz, luego por el propio país, luego por los nuestros y, por último, por nosotros mismos.

      Las peticiones se escriben por una sola cara de la hoja de papel y con una separación de un par de centímetros entre una y otra. No hay límites para el número de peticiones y el papel (o papeles) debe ser conservado hasta el año siguiente, porque entonces se sacará y se irán recortando aquellas peticiones que se hayan cumplido, quemándolas en la llama de las velas, agradeciendo por los deseos cumplidos.

      En esta noche mágica, la más larga del año, demos la bienvenida al Espíritu de la Navidad y dejemos que su energía nos envuelva, toquemos dentro de nosotros el verdadero Espíritu de la Navidad, ése que nos hace ser mejores con nosotros mismos y con los demás: el Am♥r

      ¡¡¡Feliz Navidad para todos!!!


      lunes, diciembre 14, 2009

      Destinos...

      Como ya se respira Navidad, les traigo una historia real, que toca el corazón, tengamos el credo que tengamos...




      El Papa Juan Pablo II, en una solemne sala del Vaticano, recibe a una de las más altas autoridades religiosas del judaísmo, el gran Rabino del Estado de Israel, Meir Lau.

      La formal entrevista se llevó a cabo en fraternal marco y quedó espacio para el relato anecdótico. El religioso judío narró al Sumo Pontífice un hecho acaecido hace largas décadas en una ciudad europea.

      Le contó que terminada la Segunda Guerra Mundial, una señora católica se dirigió al párroco de su pueblo, para hacerle una consulta.

      Ella tenía a su cuidado, desde los días de la guerra, a un pequeño niño judío que le habían encomendado, pues sus padres habían sido enviados a un campo de concentración. Los padres del niño, desaparecidos en el trágico infierno de la masacre nazi, habían previsto para él un futuro en la tierra de Israel.

      La señora se encontraba ante una encrucijada y pedía al sacerdote católico un consejo.

      El párroco tuvo una pronta y comprensiva respuesta:
      "Se debe respetar la voluntad de los padres".

      El citado niño judío fue enviado al entonces naciente Estado de Israel, donde se criaría y educaría.

      La anécdota resultó muy interesante para Karol Wojtyla, y pasó a ser más conmovedora aún, cuando el gran rabino le aclaró la identidad de aquellas personas:

      "Usted, Eminencia, era ese párroco católico... y ese niño huérfano...era yo"

      jueves, diciembre 10, 2009

      Manifiesto "En defensa de los derechos fundamentales en Internet". NO A LA CENSURA EN INTERNET!!!



      (Imagen: Eneko / 20minutos.es)




      Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…


      1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.


      2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.


      3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.


      4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.


      5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.


      6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.


      7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.


      8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.


      9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.


      10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.