lunes, febrero 08, 2010

Adentro...

Me ha dicho que le duele el aire, que la sangre quema sus venas, y que su cama es de alfileres, porque perdió a la mujer que ama en alguna de las vueltas del camino y no hay mapa que le diga dónde hallarla. La busca por la corteza de la geografía sin concederse un minuto de tregua ni de perdón, y sin darse cuenta de que no es afuera donde está, sino adentro, metida en su fiebre, presente en los objetos que toca, asomada a los ojos de cada desconocido que se le acerca...


"La multitud errante"
Anagrama, 2003

lunes, febrero 01, 2010

Sabas Nieves...







Los caraqueños más o menos asiduos de el Ávila saben por dónde voy, los demás estarán con cara de "¿Y ese título del post?". Así que allá voy con el cuento.


El Ávila forma parte de Caracas, se le puede ver desde todos los puntos de la ciudad, como puede verse en la foto que inicia este post. Los caraqueños no necesitamos brújulas para orientarnos. Miramos El Ávila y sabemos que ése es el norte, así que nos ubicamos perfectamente, aunque estemos en zonas de la ciudad que no nos sean familiares :)

 

Uno de los paseos que más se hacen al Ávila es, sin duda alguna, la subida al puesto de Guardaparques Sabas Nieves, comenzando el ascenso desde la urbanización Altamira. A lo largo de todo el día suben cientos de personas, los asiduos para hacer ejercicio, los itinerantes para tener un poco de contacto con la naturaleza.



El camino es ancho, de tierra es rojiza y la subida es muuuuy fuerte. Los que están full entrenados suben en 15 ó 20 minutos, los que tienen más o menos buenas condiciones lo hacen en media hora y los hay que no llegan jamás :D.

Yo confieso que cuando comencé con aquella rutina de subir, al principio tardaba 45 minutos y subía con una persona que lo hacía el 20, así que él me esperaba arriba y yo iba a mi entera bola, ¡procurando no morirme ahogada!. Una vez que ya tenía entrenamiento, lo llegué a subir en 35 minutos, lo cual para mi era ún record olímpico: Yo en terreno plano llego caminando al fin del mundo, en subida me cuesta el alma, lo confieso.






A mitad de camino se encuentra este banquito, un sitio que adoro y que tiene una vista espectacular. Ahí es donde irán a dar mis cenizas el día que me toque volar a otros mundos :)


Cuando ya se llega arriba hay una plataforma para hacer ejercicios, una gramita (césped) que es una caricia para el cuerpo y para el alma, cuando se llega al Guardaparques, y el mejor guarapito de papelón con limón que me he tomado en mi vida...



Recuerdo una vez, al principio de mi entrenamiento, que ya me quedaba solo el último trecho y veía la grama, estaba en tal estado de desentrenamiento que me iba a dar un síncope de lo mal que estaba respirando, y el trecho que me faltaba era el peor... Me detuve, me di la vuelta para mirar la ciudad mientras recuperaba la respiración, y lo que vi no podía creerlo: al pie de esa última subida, que es la peor por lo inclinada, venía un chico de unos 25 años, al que le faltaba una pierna y subía apoyado en muletas... Cuando me vio me dijo "¡Venga, catira (rubia), que te estoy alcanzando!" Era un chico joven, guapísimo, con un torso que debe ser igualito al de Hércules y unos brazos espectaculares. Él llegó antes que yo, porque entre otras cosas, la lección que acababa de darme me dejó en shock... Cuando llegué arriba, palmeó la grama (césped) indicándome que me sentara a su lado. Ahí supe que la pierna la había perdido en un accidente de moto, pero él se había propuesto que, en todo lo posible, su vida no cambiara. Por eso seguía subiendo a Sabas Nieves y ¡en el mismo tiempo que cuando tenía las dos piernas!. Seguramente él ni me recordará, porque nunca más volvimos a coincidir (lamentablemente), pero yo no he dejado de recordarlo nunca, porque es una de las personas que tocó mi vida con su magia...


Las fotos y la información las he sacado de aquí










Vista satelital de la ruta

jueves, enero 28, 2010

¿Cómo será vivir en un país...?

Pregunta de una chica, a quien quiero mucho. Ella es estudiante de medicina, bloguera, venezolana e inteligentísima... No la identifico expresamente, porque ella no sabe que estoy escribiendo este post. Su pregunta me dolió tantísimo, sobre todo porque se que Venezuela está muy lejos de poderle decir a ella y a todos los niños y jóvenes venezolanos: "Mira, tu deseo y tu derecho se han hecho realidad..."


No digo más, solo espero que quienes viven en la seguridad de países en los que las cosas funcionan muchísimo mejor de lo que sus habitantes se creen, cuando vayan a quejarse por tonterías, recuerden a esta chiquita y a todos los millones que, como ella, no conocen un país seguro y libre...






D. se pregunta: "¿cómo será vivir en un país seguro, donde cada estudiante pueda ir a clases sin preocuparse por manifestaciones o disturbios? ¿Cómo será vivir en un país donde la gente, al salir, no se preocupa por robos, violaciones o secuestros?"




lunes, enero 25, 2010

Esto es lo que aprendí...


"El arbol de la Vida",  de Gustav Klimt


Escrito por Regina Brett, 90 años, en de The Plain Dealer, Cleveland, Ohio


Para celebrar la llegada a mi edad avanzada escribí unas lecciones que me ha enseñado la vida:

  • La vida es demasiado corta para perder el tiempo odiando a alguien.
  • Tu trabajo no te cuidará cuando estés enfermo. Tus amigos y familia sí. Mantente en contacto..
  • No tienes que ganar cada discusión. Debes estar de acuerdo en no estar de acuerdo.
  • Llora con alguien. Alivia más que llorar solo.
  • Cuando se trata de chocolate, la resistencia es inútil.


  • Haz las paces con tu pasado para que no arruine el presente.
  • No compares tu vida con la de otros. No tienes ni idea de cómo es su travesía.
  • Si una relación tiene que ser secreta, mejor no tenerla.
  • Respira profundamente. Eso calma la mente.
  • Elimina todo lo que no sea útil, hermoso o alegre.
  • Lo que no te mata, en realidad te hace más fuerte.


  • Nunca es demasiado tarde para tener una niñez feliz. Pero la segunda sólo depende de ti.
  • Cuando se trata de perseguir aquello que amas en la vida, no aceptes un "no" por respuesta.
  • Enciende las velas, utiliza las sábanas bonitas, ponte la lencería cara. No la guardes para una ocasión especial. Hoy es especial.  
  • Sé excéntrico ahora. No esperes a ser viejo para serlo.
  • El órgano sexual más importante es el cerebro.


  • Nadie es renponsable de tu felicidad, sólo tú.
  • Enmarca todo supuesto "desastre" con estas palabras: "En cinco años, ¿esto importará?"
  • Perdónales todo a todos.
  • Lo que las otras personas piensen de ti, no te incumbe.
  • El tiempo sana casi todo. Dale tiempo al tiempo.
  • Por más buena o mala que sea una situación, algún día cambiará.


  • No te tomes tan en serio. Nadie más lo hace.
  • No cuestiones la vida. Sólo vívela y aprovéchala al máximo hoy
  • Llegar a viejo es mejor que la alternativa... morir joven.
  • Todo lo que verdaderamente importa al final, es que hayas amado.
  • Sal todos los días. Los milagros están esperando en todas partes.
  • Si juntáramos nuestros problemas y viéramos los montones de los demás, querríamos los nuestros.


  • La envidia es una pérdida de tiempo. Tú ya tienes todo lo que necesitas.
  • Lo mejor está aún por llegar.
  • No importa cómo te sientas... arréglate y preséntate.
  • Cede.
  • La vida no está envuelta con un lazo, pero sigue siendo un regalo.
  • Los amigos son la familia que nosostros mismos escogemos.




Me llegó por correo electrónico a través de Imagine ¡y me encantó! :)

lunes, enero 18, 2010

Riquezas idiomáticas...

Por ahí siempre hemos dicho que la única palabra del español que contiene las cinco vocales es la palabra murciélago, y en una entrevista que le hicieron a Lucía Etxevarría, ganadora del Premio Planeta 2004 por su libro "Un milagro en equilibrio", hizo tal afirmación... Yo confieso que también creía que era así, aunque no me había parado a pensarlo con mayor profundidad, vamos, que he podido vivir sin saberlo, pero está claro que jamás nos vamos a dormir sin haber aprendido algo...

Resulta que un televidente del programa donde entrevistaban a la Etxebarría, José Fernando Blanco Sánchez, a propósito de tal afirmación de la escritora, envió al diario ABC la siguiente carta dirigida al director del diario:




Acabo de ver en la televisión estatal a Lucía Echevarría diciendo que, "Murciélago" es la única palabra en nuestro idioma que tiene las cinco vocales.


Mi estimada señora, piense un poco y controle su "Euforía". Dos "Arquitectos" "Escuálidos", llamados "Aurelio" y "Eulalio", dicen que lo más "Auténtico" es tener un "Abuelito" que lleve un traje "Reticulado" y siga el "Arquetipo" de aquel viejo "Reumático" y "Repudiado" que "Consiguiera" en su tiempo ser "Esquilado" por un "Comunicante", que cometió "Adulterio" con una "Encubridora" cerca del "Estanquillo", sin usar "Estimulador".


Señora escritora, si el "Peliagudo" "Enunciado" de la "Ecuación" la deja "Irresoluta", olvide su "Menstruación" y piense de modo "Jerárquico". No se atragante con esta "Perturbación", que no va con su "Milonguera" y "Meticulosa" "Educación".


Y repita conmigo, como diría Cantinflas:
¡Lo que es la falta de ignorancia!





¿¿¿A que todas o casi todas no se te habían pasado por la cabeza, como no se me habían pasado a mi???

(o=


lunes, enero 11, 2010

Un sobrecito de azúcar para ti...

Este texto lo recibí de una lista a la que estoy suscrita hace muchos años, me pareció lindísima la simbología que utiliza para transmitir un mensaje potente y hermoso que me conmovió mucho, quizás porque recién me parece que estoy saliendo (espero) de una etapa interior oscura, muy solitaria y muy dolorosa para mi, que me está costando superar (burra que es una) y el mensajito, en su simpleza, me transmitió mucha luz.


Aunque quizás ninguno de los que me leen a diario haya notado siquiera lo que atravieso, para mi ha significado y significa mucho que estén, que se den el rato de leer lo que subo y de comentar con el cariño con que lo hacen, porque sin saberlo me acompañan y me impulsan a caminar... Por eso traigo este texto hoy, porque quiero regalarles a cada uno un sobrecito de azúcar con todo mi Amor... por supuesto, el sobrecito éstá lleno de azúcar venezolana (ver sobrecito en foto :)


En estos momentos empiezo una etapa nueva de mi vida, ilusionada y asustada con lo desconocido, pero decidida a salir de una vez por todas adelante, por mi, por los míos, porque nos lo merecemos...

Todo mi cariño en este sobrecito de azúcar para ti :)









Azúcar para la suerte...





Tomá. Este sobrecito de azúcar es para la suerte. No, no lo uses, no lo eches en el té, guardalo. Ponelo en un bolsillo de tu cartera o en un cajón de la cómoda.
¿Vos no creés en estas cosas?

Si, seguro que creés.
Todos creen, aunque digan que no. Todos hicimos alguna vez un pilato, cruzamos los dedos mientras jurábamos mintiendo.

Pero fundamentalmente, vos estás segur@ de que yo te comprendo, de que yo te quiero, de que somos amig@s, por más que me conozcas por fotos y yo no pueda dibujar tu rostro exactamente en mi memoria, así, con esa mirada y esa sonrisa y ese color de piel.

En realidad lo que conozco bien es tu manera de sentir: los motivos de tu insomnio, de tus lágrimas, de tus alegrías. Me parece que podria dibujar, eso sí exactamente, tus sueños.

Y este sobrecito de azúcar que tocas aquí, en el renglón número "tanto" de esta página (cuidado, que no se rompa, va a ser como un panadero soplado en la siesta de verano, puro copito de algodón desparramado el azúcar si se cae), lo robé de la mesa de un bar para dártelo a vos.

A vos que sos de sagitario como yo, o de acuario como mi hija, o...¿de qué signo sos?

Este sobrecito de azúcar hará que todos los planetas estén bien aspectados para vos.
Que tengas tantas ganas de vivir,

que nada te las pueda anestesiar.
Hará que entiendas que la libertad
no es algo que nos llega de afuera,
una imposición, una dádiva, un regalo, una gracia,
sino que es algo que tenemos adentro,
que nos pone alas en la mente y en el corazón,
para que nuestras ideas y nuestros sentimientos
puedan volar aunque nos tengan encadenadas
a una silla, amordazadas, quietas, entre rejas,
amenazadas.

Lo que sale a volar es el alma...

la que viaja es el alma,
por lluvias que enhebran las cuentas del arco iris ...
de siete mil colores.

Y a esa alma no la hieren las mentiras, porque no le llegan.

Y no la perturban las sombras, porque ella es como
una invencible mariposa de luz.

Cada granito de azúcar de este sobre es una armadura para que te defienda. Cada granito de azúcar es una hora de un recuerdo que no querés que se pierda: es un poquito de infancia en la casa de la abuela....

Y es un ratito de la noche en que nuestra prima mayor se quedaba a dormir en casa y escuchábamos embobadas sus historias de amores y de bailes girando interminablemente...

Y es mamá adornando con rositas de organza la torta de nuestro cumpleaños, cuando se cumplían los tres deseos que pedíamos al soplar las velitas...

Y es la abuela paciente enseñándonos a tejer en punto santa clara, una bufanda que nos llegaba hasta los pies.

Y es la maestra de quinto grado, tan linda, tan alta, tan elegante y tierna, poniéndonos en el cuaderno un "muy bien, diez" que despertaba el orgullo de papá.

Y es el rouge rosa claro con el que pensábamos que parecíamos más mujeres.

Y la gota de esmalte que cortaba la corrida de la media de nailon.

Y el chico que no quería dejarnos ver la película en el cine del barrio, enamorado y ávido.


Un puñadito para todos: el sello del primer voto en la libreta cívica, una manifestación disuelta con gases lacrimógenos que casi nos asfixian, los paraísos talados en toda la cuadra de casa, la sortija de casamiento, el bebé chiquitito que nos convirtió en diosas, el miedo de morirnos antes de que fuera grande y pudiera valerse por sí mismo.

Las cartas de los amigos que se fueron a vivir a otros países, los discos de Sui Generis... Y cómo las cosas que amábamos se iban disociando: los Beatles, el café semanal de las cuatro mosqueteras... Qué sé yo.

Transformá cada granito de azúcar en lo que quieras.

En un recuerdo, en una persona, en una esperanza, en un regreso.

¿Por qué no en un regreso? Si al final las historias son un poco círculos concéntricos que se van repitiendo, unidas en un punto que quién sabe cuál es.


Pero acordate que el sobrecito te lo di yo.
Que te tuve en cuenta.
Que sé que estás ahí.
Que cuando escribo siempre estoy buscando algo para dejar entre tus manos.
Y vos sabés donde podés encontrarme.
Triste o contenta, enamorada o rota, pero cercana y tibia, y toda, toda, de verdad, en estas palabras.

Este sobrecito de azúcar guárdalo bien.
Te va a dar suerte, estoy segura.

A mi una vez me regalaron uno y me dijeron lo mismo....
Y fue verdad.

Poldy Bird






Recibido de la lista ViTaMiNaS PaRa eL AlmA®




lunes, enero 04, 2010

El anillo del Rey...


Yo suelo volver sobre mis pasos, a veces me sorprendo a mi misma, otras me quedo asustada, porque noto los ciclos, cómo regresan etapas. Veo aquello en lo que he crecido y las cosas que me hacen retroceder. Aquello en lo que brillo y en las situaciones en que me puedo opacar hasta casi desaparecer en transparencias, lo que suele suceder cuando tengo el alma en carne viva.

Lo que no varía en el tiempo es esta terquedad por seguir, aún cuando las fuerzas no me acompañen. Cuando eso pasa, cuando las pilas se me descargan y me pesa hasta el aire, me pongo en automático, un pie delante del otro, repitiendo como un mantra "esto también pasará"... hasta que pasa... Igual me pasa cuando la felicidad me inunda la Vida. En ese caso, abro todos los sentidos y me empapo de esas energías fabulosas, que son las que me sostienen cuando llega la época del temporal...

De eso va este post de hoy... de las cosas que pasan...


 







El anillo del Rey...

 

Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de su corte:
Me estoy fabricando un precioso anillo. He conseguido uno de los mejores diamantes posibles. Quiero guardar oculto dentro del anillo algún mensaje que pueda ayudarme en momentos de desesperación total, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre. Tiene que ser un mensaje pequeño, de manera que quepa debajo del diamante del anillo.


Todos quienes escucharon eran sabios, grandes eruditos; podrían haber escrito grandes tratados, pero darle un mensaje de no más de dos o tres palabras que le pudieran ayudar en momentos de desesperación total... Pensaron, buscaron en sus libros, pero no podían encontrar nada.


El rey tenía un anciano sirviente que también había sido sirviente de su padre. La madre del rey murió pronto y este sirviente cuidó de él, por tanto, lo trataba como si fuera de la familia. El rey sentía un inmenso respeto por el anciano, de modo que también lo consultó. Y éste le dijo: No soy un sabio, ni un erudito, ni un académico, pero conozco el mensaje. Durante mi larga vida en palacio, me he encontrado con todo tipo de gente, y en una ocasión me encontré con un místico. Era invitado de tu padre y yo estuve a su servicio. Cuando se iba, como gesto de agradecimiento, me dio este mensaje.


El anciano lo escribió en un diminuto papel, lo dobló y se lo dio al rey.


Pero no lo leas, le dijo,
mantenlo escondido en el anillo.

-
Ábrelo sólo cuando todo lo demás haya fracasado,
cuando no encuentres salida a la situación.


Ese momento no tardó en llegar. El país fue invadido y el rey perdió su reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida y sus enemigos lo perseguían. Estaba solo y los perseguidores eran numerosos. Llegó a un lugar donde el camino se acababa, no había salida: enfrente había un precipicio y un profundo valle, caer por él sería el fin, y no podía volver porque el enemigo le cerraba el camino. Ya podía escuchar el trotar de los caballos. No podía seguir hacia delante y no había ningún otro camino...


De repente, se acordó del anillo. Lo abrió, sacó el papel y allí encontró un pequeño mensaje tremendamente valioso, simplemente decía:


 "Esto también pasará...".


Mientras leía el mensaje sintió que se cernía sobre él un gran silencio. Los enemigos que le perseguían debían haberse perdido en el bosque o debían haberse equivocado de camino, pero lo cierto es que poco a poco dejó de escuchar el trote de los caballos. El rey se sentía profundamente agradecido al sirviente y al místico desconocido. Aquellas palabras habían resultado milagrosas.


Dobló el papel, volvió a ponerlo en el anillo, reunió a sus ejércitos y reconquistó el reino. Y el día que entraba de nuevo victorioso en la capital hubo una gran celebración con música, bailes... y él se sentía muy orgulloso de sí mismo.


El anciano estaba a su lado en el carro y le dijo:


- Este momento también es adecuado: vuelve a mirar el mensaje.


-
¿Qué quieres decir? preguntó el rey. Ahora estoy victorioso, la gente
celebra mi vuelta, no estoy desesperado, no me encuentro en una

situación sin salida.


- Escucha, dijo el anciano,
este mensaje no es sólo para situaciones desesperadas,
también es para situaciones placenteras. No es sólo para cuando estás derrotado;
también es para cuando te sientes victorioso. No es sólo para cuando eres el último;
también es para cuando eres el primero.


El rey abrió el anillo y leyó el mensaje: "Esto también pasará...", y nuevamente sintió la misma paz, el mismo silencio, en medio de la muchedumbre que celebraba y bailaba, pero el orgullo, el ego, había desaparecido. El rey pudo terminar de comprender el mensaje. Se había iluminado.


Entonces el anciano le dijo:

Recuerda que todo pasa. Ninguna cosa ni ninguna emoción son permanentes.
Como el día y la noche, hay momentos de alegría y momentos de tristeza.
Acéptalos como parte de la dualidad de la naturaleza porque son la
naturaleza misma de las cosas.
Grábatelo bien en tu cabeza y en tu corazón.

Desconozco su Autor/a





jueves, diciembre 31, 2009

Tú tienes el reloj, yo tengo el Tiempo...

Ahora que el año se nos va y llega uno nuevecito, nada mejor que esta reflexión en forma de entrevista que Víctor A. Mella le realizó a Moussa Ag Assarid, y que a mi me encantó cuando la leí en su momento.

Moussa Ag Assarid nació en algún lugar del desierto, en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali, hacia 1975. De su infancia en el desierto, Moussa ha guardado su pasión por los viajes. Decidió en 1999 cambiar los dromedarios de su infancia por otros modos de desplazamiento. Su llegada a Francia le marcó tanto que quiso volcar en un libro cada uno de sus descubrimientos y sus impresiones.

Estudiante de Gestión en la Universidad de Montpellier-I, de cuyo Consejo de Administración es miembro, Moussa Ag Assarid también colabora de forma eventual con Radio France International y con France Culture. En su tiempo libre ejerce de narrador de relatos en las escuelas y bibliotecas y también de actor. Además, Moussa preside la asociación ENNOR France para la escolarización de los nómadas, promotora de La Escuela del Desierto, que acoge a unos cincuenta niños tuareg a orillas del río Níger.

Que disfruten la entrevista y les toque el corazón, como me lo toca a mi cada vez que la releo :)

¡¡¡Felliz Año Nuevo!!!









Tú tienes el reloj, yo tengo el Tiempo...
Entrevista realizada por VÍCTOR M. AMELA a
MOUSSA AG ASSARID





  • -No sé mi edad: nací en el desierto del Sahara, ¡sin papeles!

    Nací en un campamento nómada tuareg entre Tombuctú y Gao, al norte de Mali. He sido pastor de los camellos, cabras, corderos y vacas de mi padre. Hoy estudio Gestión en la Universidad Montpellier. Estoy soltero. Defiendo a los pastores tuareg. Soy musulmán, sin fanatismo

    - ¡Qué turbante tan hermoso!

    - Es una fina tela de algodón: permite tapar la cara en el desierto cuando se levanta arena, y a la vez seguir viendo y respirando a su través.

    - Es de un azul bellísimo...

    - A los tuareg nos llamaban los hombres azules por esto: la tela destiñe algo y nuestra piel toma tintes azulados...

    - ¿Cómo elaboran ese intenso azul añil?

    - Con una planta llamada índigo, mezclada con otros pigmentos naturales. El azul, para los tuareg, es el color del mundo.

    - ¿Por qué?

    - Es el color dominante: el del cielo, el techo de nuestra casa.

    - ¿Quiénes son los tuareg?

    - Tuareg significa "abandonados" , porque somos un viejo pueblo nómada del desierto, solitario, orgulloso, "Señores del Desierto", nos llaman. Nuestra etnia es la amazigh (bereber), y nuestro alfabeto, el tifinagh.

    - ¿Cuántos son?

    - Unos tres millones, y la mayoría todavía nómadas. Pero la población decrece... "¡Hace falta que un pueblo desaparezca para que sepamos que existía!", denunciaba una vez un sabio: yo lucho por preservar este pueblo.

    - ¿A qué se dedican?

    - Pastoreamos rebaños de camellos, cabras, corderos, vacas y asnos en un reino de infinito y de silencio...

    - ¿De verdad es tan silencioso el desierto?

    - Si estás a solas en aquel silencio, oyes el latido de tu propio corazón. No hay mejor lugar para hallarse a uno mismo.

    - ¿Qué recuerdos de su niñez en el desierto conserva con mayor nitidez?

    - Me despierto con el sol. Ahí están las cabras de mi padre. Ellas nos dan leche y carne, nosotros las llevamos a donde hay agua y hierba... Así hizo mi bisabuelo, y mi abuelo, y mi padre... Y yo. ¡No había otra cosa en el mundo más que eso, y yo era muy feliz en él!

    - ¿Sí? No parece muy estimulante...

    - Mucho. A los siete años ya te dejan alejarte del campamento, para lo que te enseñan las cosas importantes: a olisquear el aire, escuchar, aguzar la vista, orientarte por el sol y las estrellas... Y a dejarte llevar por el camello: si te pierdes te llevará a donde hay agua.

    - Saber eso es valioso, sin duda...

    - Allí todo es simple y profundo. Hay muy pocas cosas, ¡y cada una tiene enorme valor!

    - Entonces este mundo y aquél son muy diferentes, ¿no?

    - Allí, cada pequeña cosa proporciona felicidad. Cada roce es valioso. ¡Sentimos una enorme alegría por el simple hecho de tocarnos, de estar juntos! Allí nadie sueña con llegar a ser,
    ¡porque cada uno ya es!

    - ¿Qué es lo que más le chocó en su primer viaje a Europa?

    - Vi correr a la gente por el aeropuerto.. . ¡En el desierto sólo se corre si viene una tormenta de arena! Me asusté, claro...

    - Sólo iban a buscar las maletas, ja, ja...

    - Sí, era eso. También vi carteles de chicas desnudas: ¿por qué esa falta de respeto hacia la mujer?, me pregunté... Después, en el hotel Ibis, vi el primer grifo de mi vida: vi correr el agua... y sentí ganas de llorar.

    - Qué abundancia, qué derroche, ¿no?

    - ¡Todos los días de mi vida habían consistido en buscar agua! Cuando veo las fuentes de adorno aquí y allá, aún sigo sintiendo dentro un dolor tan inmenso...

    - ¿Tanto como eso?

    - Sí. A principios de los 90 hubo una gran sequía, murieron los animales, caímos enfermos... Yo tendría unos doce años, y mi madre murió... ¡Ella lo era todo para mí! Me contaba historias y me enseñó a contarlas bien. Me enseñó a ser yo mismo.

    - ¿Qué pasó con su familia?

    - Convencí a mi padre de que me dejase ir a la escuela. Casi cada día yo caminaba quince kilómetros. Hasta que el maestro me dejó una cama para dormir, y una señora me daba de comer al pasar ante su casa... Entendí: mi madre estaba ayudándome...

    - ¿De dónde salió esa pasión por la escuela?

    - De que un par de años antes había pasado por el campamento el rally París-Dakar, y a una periodista se le cayó un libro de la mochila. Lo recogí y se lo di. Me lo regaló y me habló de aquel libro: El Principito. Y yo me prometí que un día sería capaz de leerlo...

    - Y lo logró.

    - Sí. Y así fue como logré una beca para estudiar en Francia.

    - ¡Un tuareg en la universidad!

    - Ah, lo que más añoro aquí es la leche de camella... Y el fuego de leña. Y caminar descalzo sobre la arena cálida. Y las estrellas: allí las miramos cada noche, y cada estrella es distinta de otra, como es distinta cada cabra... Aquí, por la noche, miráis la tele.

    - Sí... ¿Qué es lo que peor le parece de aquí?

    - Tenéis de todo, pero no os basta. Os quejáis. ¡En Francia se pasan la vida quejándose! Os encadenáis de por vida a un banco, y hay ansia de poseer, frenesí, prisa... En el desierto no hay atascos, ¿y sabe por qué? ¡Porque allí nadie quiere adelantar a nadie!

    - Reláteme un momento de felicidad intensa en su lejano desierto.

    - Es cada día, dos horas antes de la puesta del sol: baja el calor, y el frío no ha llegado, y hombres y animales regresan lentamente al campamento y sus perfiles se recortan en un cielo rosa, azul, rojo, amarillo, verde...

    - Fascinante, desde luego...

    - Es un momento mágico... Entramos todos en la tienda y hervimos té. Sentados, en silencio, escuchamos el hervor... La calma nos invade a todos: los latidos del corazón se acompasan al pot-pot del hervor...

    - Qué paz...

    - Aquí tenéis reloj, allí tenemos tiempo...



    La breve biografía de Moussa que transcribo la tomé de aquí, pero lamentablemente, al momento de publicar el post, la página ya no existe :(
    La entrevista la recibí vía e-mail, ¡Gracias Miguel!

    • jueves, diciembre 24, 2009

      Es Navidad...

      Son
      fechas
      especiales,
      de las que es difícil sustraerse.
      Por alguna razón es contagioso y efervescente
      ese Amor que se respira en el aire, y
      casi todos hacemos propósitos para firmar
      la paz con nuestros fantasmas y con aquellos a
      quienes queremos.
      En mi casa los cumpleaños se celebran siempre, se
      da gracias por el día en que hemos venido al
      mundo, por lo que hemos compartido y por el camino que
      nos falta recorrer hasta la siguiente celebración.
      Y la Navidad es el cumpleaños de un ser que, seamos cristianos o no,
      nos cambió la historia y la Vida para siempre.
      Es el cumpleaños de nuestro Niño Jesús, que nos deja su Amor flotando
      en el aire, envuelto en papel de seda y con un lazo hermoso hecho
      de estrellas, para decirnos "Me acuerdo de ti y te quiero".
      Es por eso que desde aquí quiero darte
      un abrazo enorme, decirte que me importas,
      que tú que me
      lees eres
      la razón
      de estos
      Azules,
      y sea que nos conozcamos
      o no, el Cristo que hay en mi
      .............saluda al Cristo que hay en ti
      .................. ¡¡¡Feliz Navidad!!!








      Gracias especiales a mi hija Isabella
      que se bancó el proceso de
      elaboración de este post
      dándome ánimos
      ¡tequierotequiero!






      domingo, diciembre 20, 2009

      El Espíritu de la Navidad...

      El Espíritu de la Navidad es una tradicón de los países nórdicos, pero desde hace muchos años se ha adoptado en Venezuela, como parte de las costumbres propias de la época navideña.

      Según cuenta la leyenda, el Espíritu llegó al planeta proveniente de una galaxia lejana y se instaló en el norte de Europa, en lo que hoy se conoce como la Península Escandinava. Este espíritu es una energía que viene desde del centro de nuestro sistema estelar y que llega año tras año para repartir paz, amor, armonía y felicidad.

      Tradicionalmente el Espíritu de la Navidad se recibe con un ritual efectuado el 21 de diciembre, exactamente entre las 10:00 y las 12:00 de la noche, cuando el Espíritu de la Navidad desciende para acompañarnos en estas fiestas navideñas. Por si alguien se anima a hacerlo es que he adelantado un día a mi tradicional post de los lunes, así les dará tiempo a preparase :)

      En mi caso particular yo encendía muchas velas -daba igual el color, pero casi siempre eran blancas, y las colocaba por el salón y el comedor; tenía a mano papel, bolígrafo y una tijera. Sin embargo, hay quienes dicen que las velas deben ser tres: una azul (paz), una amarilla (felicidad) y una vela roja (amor), colocadas formando un triángulo y encendidas en el sentido de las manillas del reloj.

      A continuación abría todas las ventanas de casa para que entrase el Espíritu de la Navidad y me tomaba unos instantes para reflexionar y tomar contacto con esa energía. A continuación, tomaba papel y bolígrafo e iba escribiendo mis peticiones. Yo no guardaba ningún orden en especial para las peticiones, pero hay quienes dicen que hay que pedir primero por la paz, luego por el propio país, luego por los nuestros y, por último, por nosotros mismos.

      Las peticiones se escriben por una sola cara de la hoja de papel y con una separación de un par de centímetros entre una y otra. No hay límites para el número de peticiones y el papel (o papeles) debe ser conservado hasta el año siguiente, porque entonces se sacará y se irán recortando aquellas peticiones que se hayan cumplido, quemándolas en la llama de las velas, agradeciendo por los deseos cumplidos.

      En esta noche mágica, la más larga del año, demos la bienvenida al Espíritu de la Navidad y dejemos que su energía nos envuelva, toquemos dentro de nosotros el verdadero Espíritu de la Navidad, ése que nos hace ser mejores con nosotros mismos y con los demás: el Am♥r

      ¡¡¡Feliz Navidad para todos!!!


      lunes, diciembre 14, 2009

      Destinos...

      Como ya se respira Navidad, les traigo una historia real, que toca el corazón, tengamos el credo que tengamos...




      El Papa Juan Pablo II, en una solemne sala del Vaticano, recibe a una de las más altas autoridades religiosas del judaísmo, el gran Rabino del Estado de Israel, Meir Lau.

      La formal entrevista se llevó a cabo en fraternal marco y quedó espacio para el relato anecdótico. El religioso judío narró al Sumo Pontífice un hecho acaecido hace largas décadas en una ciudad europea.

      Le contó que terminada la Segunda Guerra Mundial, una señora católica se dirigió al párroco de su pueblo, para hacerle una consulta.

      Ella tenía a su cuidado, desde los días de la guerra, a un pequeño niño judío que le habían encomendado, pues sus padres habían sido enviados a un campo de concentración. Los padres del niño, desaparecidos en el trágico infierno de la masacre nazi, habían previsto para él un futuro en la tierra de Israel.

      La señora se encontraba ante una encrucijada y pedía al sacerdote católico un consejo.

      El párroco tuvo una pronta y comprensiva respuesta:
      "Se debe respetar la voluntad de los padres".

      El citado niño judío fue enviado al entonces naciente Estado de Israel, donde se criaría y educaría.

      La anécdota resultó muy interesante para Karol Wojtyla, y pasó a ser más conmovedora aún, cuando el gran rabino le aclaró la identidad de aquellas personas:

      "Usted, Eminencia, era ese párroco católico... y ese niño huérfano...era yo"

      jueves, diciembre 10, 2009

      Manifiesto "En defensa de los derechos fundamentales en Internet". NO A LA CENSURA EN INTERNET!!!



      (Imagen: Eneko / 20minutos.es)




      Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…


      1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.


      2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.


      3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.


      4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.


      5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.


      6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.


      7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.


      8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.


      9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.


      10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.


      lunes, diciembre 07, 2009

      Inevitable...








      Hace frío y estoy insomne...

      Las imágenes y los sonidos vagan libres por mi cabeza, sin nada que los perturbe o los atenúe... tratar de asir uno es casi imposible: pasan y suenan como en un slide show, se superponen, llenan mi mente de color y de voces durante un parpadeo, y en seguida surge otro (sonido) y otra (imagen)... Me gusta esta sensación, este mecanismo maravilloso de los recuerdos que se apodera de mi sin aviso previo...

      Probablemente sea cierto que sublimamos el pasado, que bajo su influjo suavizamos dolores y aprehendemos las pinceladas suaves, esas que acarician y no duelen... lugares, palabras, colores y aromas arriban llenándolo todo... y así surgen, uno tras otros, nítidos, a full color, olorosos y en estéreo:


      La mano de mi padre sujetando el sillín de mi bici para ayudarme a mantener el equilibrio... Darling, nuestra pastor alemán (foto), llevándome sobre su lomo al Colegio Humboldt, en Puerto La Cruz... la sensación de libertad que sentía sentada en nuestra lancha... Arapo y Arapito surgiendo entre la bruma mañanera, bañadas de mar Caribe...
      Las lecciones de latín que me daba mi padre cuando me llevaba hacia el colegio cada mañana...
      La primera vez que toqué el cuatro y la guitarra sin previo aprendizaje, como si hubieran formado parte de mi desde siempre...
      La época en que nos reuníamos a bebernos a Becquer y a Lorca tratando de conjurar para nosotros sus musas...
      Las patinatas de Diciembre y los amaneceres gaiteros en El Poliedro de Caracas...

      Las obras de teatro en el colegio, riéndonos entre bastidores, con las prisas del cambio de vestuario...

      El coraje que me daba, cuando en el último año de bachillerato, mis compañeras no me tomaban en serio porque solo tenía 15 años, frente al terror que me daba la Universidad cuando la pisé por primera vez para ir a clases con esa misma edad...
      El primer viaje trasatlántico sola, con 15 años, y la cara del policía de la aduana cuando mis tíos, que me estaban esperando en Barajas, les pidieron pasar porque yo era una niña, y salieron con una "niña" de 1.70 m de estatura...
      Los cines de verano con las estrellas por techo...
      La primera vez que me bebí Nueva York con los ojos...
      El hormigueo en la piel que siempre me asaltaba -y me asalta- cuando estaba -estoy- en una biblioteca o en una librería...
      Nuestra casa de playa en Chichiriviche (Estado Falcón, Venezuela)... las fogatas en la playa... y las carreras que yo pegaba para huir lejos, cuando mi papá llegaba con dos sacos de cangrejos que le habían costado 2 bolívares cada uno (50 centavos de dólar de la época), porque no podía escucharlos arañar las ollas, mientras los hervían (¡aún hoy me parece terrorífico e inhumano!)...
      Las escapadas a Cata con los amigos (la foto aquella con la guitarra, ¿recuerdan?) y las noches que pasábamos insomnes, porque los murciélagos aleteaban en el techo de la casa... las acampadas en la misma playa, sentados en la orilla, esperando el amanecer...
      La primera vez que escuché "La canción del elegido" de Silvio Rodríguez y se me grabó a fuego, lo que más tarde habría de aprender en carne propia: "lo más terrible se aprende enseguida y lo hermoso nos cuesta la vida..."


      Ya vienen las ganas de dormir... dicen que ya tienen material más que suficiente para poblar de sueños mi cabeza... y me voy sonriente a la cama, porque se que veré paisajes maravillosos esta noche que, cosa extraña en mi, tengo la certeza de que dormiré como los dioses...








      Escrito en la madrugada del 15 de Enero de 2008 y vigente de principio a fin :)
      La foto es de las pocas que se medio salvó de quedarse en mi casa de Caracas, y se la quité a mi mamá para escanearla. De izquierda a derecha: yo, mi hermano Diego, mi primo Fernando y Darling, nuestra pastor alemán que no necesitaba hablar para hacerse entender perfectísimamente; estábamos en nuestra casa de Puerto La Cruz. Mientras mi papá tomaba la foto, yo gritaba "Cazáááán", llamando a nuestro otro perrito, hijo de Darling :)




      jueves, diciembre 03, 2009

      Mujeres alteradas...

      Una mujer alterada no es una loca. Una mujer alterada es una persona que está cambiando... Y creo que fue Borges quien dijo, que los únicos que nunca cambian son los muertos.


      Si bien es cierto, que una cosa es sufrir un cambio y otra muy distinta es hacérselo sufrir a otros: convengamos que uno cambia cuando no soporta más lo que le pasa, por mucho que les pese a los que no puedan soportarlo.

      Así, la que hasta ayer te esperaba despierta, te cambia la cerradura;
      La que te esperaba dormida, se compra portaligas;
      La que veía siete telenovelas, se anota en siete cursos;
      La que manejaba una empresa, se quiere ir a vivir a una carpa;
      La que cuidaba a la suegra como a una madre, la interna en un geriátrico;
      La flaca, se pone hecha una vaca y la gorda, baja veinte kilos.



      En el medio, te van tratando de insatisfecha, ciclotímica, inmadura, egoísta y por supuesto, del peor de los insultos... feminista... Pero no todo es negro: muchos de nuestros cambios son recibidos con gran alegría por aquellos que nos rodean, como nuestro nuevo marido o nuestro viejo analista... Y no fue fácil para nosotras las mujeres, descubrir que teníamos derecho a cambiar... Por largo tiempo pensamos que lo mejor hubiera sido ser otra.


      Hoy, que sabemos que hasta la más superada se come las uñas, estamos más contentas con nosotras mismas... Cambiando lo que no nos gusta y no sólo los pañales o el rouge... Y lo logramos... En estos últimos años las mujeres cambiamos mucho.


      Antes, sólo estábamos obsesionadas por conseguir un marido... Ahora además, estamos estresadas por exigirnos logros profesionales, trastornadas por la culpa que nos provoca la maternidad y desesperadas por combatir la celulitis.


      ES BUENO SER MUJER porque...


      • Nos bajamos primero del Titanic...
      • Podemos asustar a nuestros jefes hombres, con excusas de misteriosos desordenes ginecológicos..
      • Los taxis se detienen por nosotras...
      • Tenemos la habilidad de vestirnos nosotras mismas y comprar nuestra propia ropa...
      • Podemos hablarle a la gente del sexo opuesto, sin tener que imaginárnoslos desnudos...
      • Hay veces, en las que el chocolate realmente puede resolver nuestros problemas...
      • Nunca nos arrepentiremos de habernos perforado las orejas...
      • Podemos deducir cómo es alguien con tan solo mirarle los zapatos...
      • Podemos hacer comentarios sobre cuán tontos son los hombres en su presencia, porque no están escuchando, de todas maneras.


      Mujeres:


      • Ellas sonríen, cuando quieren gritar.
      • Cantan, cuando quieren llorar.
      • Lloran, cuando están felices y ríen, cuando están nerviosas.
      • Luchan por lo que quieren.
      • No toman un 'no' por respuesta, cuando creen que hay una mejor solución.
      • Andan sin zapatos nuevos, para que sus hijos puedan tener los suyos.
      • Van al médico con una amiga asustada.
      • Aman incondicionalmente.
      • Lloran, cuando sus niños sobresalen y animan a sus amigos, a que lo hagan.
      • Se les rompe el corazón, cuando muere un amigo.
      • Sufren, con la pérdida de un miembro de la familia, aunque son fuertes cuando creen haber perdido la fuerza.
      • Saben que un beso y un abrazo pueden curar un corazón herido.


      Las mujeres vienen de todos los tamaños, colores y formas...
      Ellas manejan, vuelan, caminan, corren o escriben por correo electrónico,
      para demostrarte cuánto les importas...
      El corazón de una mujer, es lo que hace al mundo girar...
      Las mujeres hacen más que solo dar a luz: traen alegría y esperanza..
      Ellas dan compasión e ideales...
      Dan apoyo moral a sus familiares y amigos...


      ¿¿¿Alterada???
      ¡¡¡y a mucha honra!!!

      Maitena

      lunes, noviembre 30, 2009

      Mis hombres...

      Artículo de Maruja Torres, a propósito del Día Internacional contra la Violencia de Género, aparecido en la página El País Digital, el pasado 26 de Noviembre...





      Mis hombres
      Maruja Torres

      "De todos los hombres que haya en mi vida, ninguno será más que yo"  (*)


      Aproveché el Día Internacional contra la Violencia de Género para reflexionar acerca de los hombres de mi vida que ni son ni han sido más ni menos que yo, y que me han ayudado a ser y a estar. Como me he hecho vieja con relativa sabiduría, y porque a veces les hablo a ustedes en voz baja, me voy a permitir homenajearles en esta columna.


      Al hombre que me enseñó a leer y escribir, meciéndome en sus rodillas. Al hombre que me inoculó su pasión por los libros y por la libertad interior de la lectura. Al hombre que me ayudó a cruzar la línea divisoria entre la ciudad y el gueto. Al hombre que cuando me sabía dolorida me decía: "Vuelve a la redacción, éste es tu hogar". Al hombre que me abrió su mundo para que me pudiera pertrechar con alimentos del alma que me ayudarían a salir a la lucha. Al hombre que me acompañó durante diez años, mientras los dos crecíamos sin hacernos más daño que el de los estiramientos rápidos. Al hombre que me dio trabajo diciéndome que yo valía. Al hombre que me dijo por primera vez: "Tú puedes, tú debes". Al hombre que me acompañó en mis duelos. Al hombre con el que hablo de cine y de la enfermedad y la muerte.


      Al hombre que vino a mi casa la noche después de aquella en que fui violada, y me hizo el amor con toda la ternura necesaria para que no repercutiera en mí ese involuntario contacto con uno que era menos que cero. Al hombre que se ríe conmigo y hasta de mí y que me permite mantener la fatuidad controlada y la generosidad en improvisación permanente.


      De estos hombres muchos están muertos y otros me sobrevivirán. Pero en este corazón tienen su sitio, y ninguno ha dejado de entibiarme la vida durante un solo día.


      Va por ellos. Va por vosotros.


      (*) Eslogan del campaña contra la violencia de género.
      En las imágenes, el solista del grupo musical El Canto
      del Loco, Dani Martín, y la cantante Chenoa