Happy B-Day to Me! =o)


Lo dejó para ti
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12:56 AM
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Guardadito en: Cumpleaños y aniversarios
Lo dejó para ti
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8:52 PM
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Guardadito en: Autores, En mi maleta Azul, Lo que yo leo...
Escenario: Tienes que hacer un viaje.
Año 1977: Viajas en un avión de Iberia, te dan de comer y te invitan a lo que quieras de beber, todo servido por azafatas espectaculares, en un asiento en el que caben dos como tú.
Año 2008: Entras en el avión abrochándote el cinturón de los pantalones que te han hecho quitar para pasar el control, te sientan en una butaca en la que, si respiras profundo, le metes el codo en el ojo al de al lado y si tienes sed el azafato maricón te ofrece una carta con las bebidas con los precios aumentados en un 50% porque sí. Y no protestas por si acaso cuando aterrizas te meten el dedo más largo del mundo por salva sea la parte, para ver si llevas drogas.
Escenario: Manolo tiene pensado ir al bosque después de clase, según entra al colegio le enseña una navaja a Pancho con la que pretende hacer un tirachinas.
Año 1977: El subdirector lo ve, le pregunta dónde las venden y, además, le enseña la suya que es antigua, pero mejor que la de Manolo.
Año 2008: La escuela se cierra, llaman a la guardia civil y llevan a Manolo al reformatorio. Antena 3 y Telecinco presentan los informativos de las 15:00 desde la puerta del colegio.
Escenario: Disciplina escolar:
Año 1977: Hacías una putada en clase. El profesor te metía dos buenas hostias bien merecidas. Al llegar a casa tu padre te arreaba otras dos.
Año 2008: Haces una putada. El profesor te pide disculpas. Tu padre te pide disculpas y te compra una moto.
Escenario: Fran y Marcos se reparten unos puñetazos después de clase.
Año 1977: Los compañeros los animan, Marcos gana. Se dan las manos y terminan siendo colegas en los billares.
Año 2008: La escuela se cierra, Telecinco proclama el mes contra la violencia escolar, el periódico 20 Minutos titula a cinco columnas el asunto, y Antena 3 aposta de nuevo a Matías Prats en pleno temporal frente a la puerta del colegio, para presentar el telediario.
Escenario: Luis rompe el cristal de un coche en el barrio; su padre saca el cinturón y le pega unos buenos azotes con él.
Año 1977: Luis tiene más cuidado la próxima vez, crece normalmente, va a la universidad y se convierte en un exitoso hombre de negocios.
Año 2008: Arrestan al padre de Luis por maltrato a menores. Sin la figura paterna, Luis se une a una banda. Los psicólogos convencen a su hermana de que el padre abusaba de ella y lo meten en la cárcel de nuevo. La madre de Luis se enrolla con el psicólogo. Mercedes Milá abre la final de Gran Hermano con un discurso relativo a la noticia.
Escenario: Juan se cae mientras echaba una carrera y se araña la rodilla. Su profesora, María, se lo encuentra llorando al borde del camino. María lo abraza para confortarlo.
Año 1977: Al poco rato, Juan se siente mejor y sigue jugando.
Año 2008: María es acusada de perversión de menores y se va al paro. Se enfrenta a tres años de cárcel. Juan se pasa cinco años de terapia en terapia. Sus padres demandan al colegio por negligencia y a la profesora por trauma emocional, ganando ambos juicios. María, en paro y endeudada, se suicida tirándose de un edificio. Cuando aterriza, lo hace encima de un coche y también rompe una maceta. El dueño del coche y el dueño de la planta demandan a los herederos de María por destrucción de la propiedad. Ganan. Telecinco y Antena 3 producen juntos la película del caso y definitivamente el plató de los informativos queda emplazado en medio de la calle.
Escenario: Relación habitual entre padre e hijo:
Año 1977: Le pido dinero a mi padre para salir.
Año 2008: Mi padre me pide dinero para apaciguar al banco.
Escenario: llega el 28 de octubre:
Año 1977: Llega el día del cambio de horario de verano al horario de invierno. No pasa nada.
Año 2008: Llega el día del cambio de horario de verano al horario de invierno. La gente sufre trastornos del sueño, depresión y amenorrea.
Escenario: El fin de las vacaciones:
Año 1977: Después de chuparse una atasco del copón con toda la familia metida en un seiscientos, tras 15 días de vacaciones en la costa, se terminan las vacaciones. Al día siguiente se trabaja y no pasa nada.
Año 2008: Después de volver de Cancún, en un viaje todo pagado. Se terminan las vacaciones y la gente sufre trastornos del sueño, depresión post-vacacional y seborrea.
Recibido por e mail: Gracias JR!!!
Lo dejó para ti
Azul...
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9:32 AM
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Guardadito en: Humor
- ¿Cómo se imagina el futuro, Adele?
- No lo he pensado... Cuando era pequeña sólo deseaba una cosa: crecer. Quería que todo sucediera deprisa, pero ahora no sé para qué ha servido todo esto. No sé para qué. Hacerme mayor. El futuro es... es como una gran sala de espera, como una gran estación con bancos y corrientes de aire, y detrás de los cristales un montón de gente que pasa corriendo, sin verme. Tienen prisa. Cogen trenes, o taxis. Tienen un sitio a donde ir, alguien con quien encontrarse. Y yo me quedo sentada, esperando.
- ¿Qué espera, Adele?
- Que me ocurra algo.
Patrice Leconte
La chica del puente
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Azul...
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9:12 AM
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Este slide que verán más abajo, se lo "robé" a mi amiga Rosa, porque cada imagen es una maravilla y quería mostrarles Caracas y su Ávila, la ciudad y la montaña por las que suspiro cada día de mi Vida...
A lo largo del tiempo he tenido la oportunidad y la dicha de viajar a muchos lugares, empecé a viajar fuera de Venezuela desde los 9 años y sola desde los 15, y siempre, siempre, lo mejor de regresar era la vista del Ávila, justo cuanto terminaba de subir a Caracas y llegaba a la primera curva, después del último túnel, de la autopista Caracas-La Guaira... Ya perdí la cuenta de las veces que subí por sus laderas, que incluso dormí en su cima, que fuí a patinar sobre hielo en la pista que está arriba, al lado del Hotel Humboldt... y esa foto mía que está al lado de estas líneas, que alguno de Uds. habrá visto otras veces, es de la última vez que subí al Ávila, antes de venirme a España...
Lo dejó para ti
Azul...
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4:11 PM
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Una de las cosas que más me gustaba de mi trabajo en Petróleos de Venezuela (PDVSA) era la posibilidad de dictar cursos a través del CIED (Centro Internacional de Estudios y Desarrollo, filial de PDVSA), en la materia de mi especialidad (Ley de Licitaciones y Normativa de Contratación), porque además, el grupo de instructores que dictábamos los cursos teníamos una relación excelente, y tuvimos la oportunidad de participar en la redacción de la ley venezolana de Licitaciones y sus dos Reglamentos, así como de elaborar el Manual de Contratación de Petróleos de Venezuela y sus Empresas Filiales, proyecto del que fui la líder y que abarcó no solo su redacción, sino también su publicación, implantación y divulgación, con la invaluable colaboración de un grupo de profesionales fabulosísimos, que trabajaban, como yo, en las Gerencias de Contratación de cada una de las filiales.
Uno de esos cursos lo dictamos, en Puerto La Cruz (Estado Anzoátegui, Venezuela), para la gente de la Refínería de Jóse, y coincidimos tres instructores (y panísimas -cuates - colegas-) de dos de las filiales de PDSVA: José que era de la gerencia de Ingeniería de Lagoven-Maracaibo, Margot que era de la Gerencia de Contratación de Lagoven-Caracas y yo que era de la gerencia de Finanzas de Maraven-Caracas. El curso lo dictamos en los salones del mismo hotel donde estábamos alojados, un hotel recién inaugurado y muy lindo del que no logro recordar el nombre (creo que era el Cristina Suites). A cada uno nos dieron una suite que tenía cocina, un saloncito y la habitación con su cuarto de baño.
Así que la noche antes de comenzar el curso que duraría tres días, nos reunimos en el saloncito de mi habitación para dar los últimos retoques a lo que cada quien iba a exponer: José abriría el curso, yo daría todo lo relativo a cada uno de los tipos de licitación regulados por la ley y sus reglamentos y todas las contrataciones regidas por la normativa interna de la empresa, y Margot cerraría con los aspectos legales de los tipos de contratos aplicables. Eso lo teníamos clarísimo, porque a ese niño lo habíamos creado nosotros y era nuestro día a día en la oficina, pero queríamos repasar el material escrito de los participantes, las diapos, etc... Estando en ello ¡zas! se va la luz y nos quedamos a oscuras...
Margot y yo nos quedamos tan tranquis, conversando y asomándonos a la ventana para ver si era solo problema del hotel o de toda la zona, pero José empezó como un loco a pedirme cosas y a dar vueltas por la habitación, como un león enjaulado...
- Mary ¿tenéis bronceador en aceite? (Puerto La Cruz es puerto de mar, así que claro que me lo había llevado, porque al terminar de dictar el curso, me iba a pasarme los 4 días de carnaval en el hotel Maremares :D)
Margot y yo nos mirábamos muertas de la risa, mientras lo veíamos inspeccionar la cortina luminizada del ventanal... Cuando encontró lo que buscaba, se volvió a sentar en el sofá, nos quitó el cenicero y echó en él un chorrote generoso del bronceador en aceite, mojó un hilacho largo que, según supimos, le había arrancado a la cortina, dejando fuera del aceite un cabito del hilo, al que acercó la llama del encendedor y voilà!, teníamos una lámpara de aceite improvisada por José, a quien de ahí en adelante llamamos Mac Gyver, por la serie de TV estadounidense, famosa porque su protagonista hacía cosas similares con cuanto cachivache tuviese delante...
Pasado el pánico que puso eléctrico (nunca mejor dicho) a José, nos contó que él le tenía terror a la oscuridad desde niño, que siempre dormía con la luz encendida y por eso se puso atacado cuando la luz se fue... menos mal que lo solucionó, porque estuvimos así un par de horas más y durante todo el tiempo que duró el apagón ¡fuimos los únicos que tuvimos luz! :)
Lo dejó para ti
Azul...
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8:19 AM
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Juan le pide a Matilde que le enseñe a tejer.
- ¿A tejer?
- Sí, a tejer.
- El secreto del tejido está en la mano del tejedor, así como el secreto de la cocina está en la mano del cocinero.
Ella entonces tomó una aguja y le mostró el enhebrar los puntos.
- Te enseñaré a tejer el punto arroz... Tenés que hacer así, con la otra aguja tomas el punto por abajo y pasas la lana por arriba y así uno abajo, otro arriba, hasta terminar la vuelta. En la próxima vuelta donde pasaste la aguja por abajo, ahora por arriba y donde pasaste la lana por arriba, ahora por abajo, un punto tras otro punto, hasta terminar la vuelta.
Lo dejó para ti
Azul...
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8:35 AM
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Desde Arriba...
Trepo por la escalera
peldaño tras destino
destino tras peldaño
asciendo lentamente
dosificando alarmas
midiéndome los vértigos
del mal de las alturas
todos saben ...... nadie habla
del bien de las alturas
desde aquí puedo ver
los prados y las calvas
las olas y los pésames
veletas y lealtades
gárgolas y dobleces
las libres azoteas
escalo por la escala
de servicio o de urgencia
de incendio o de socorro
peldaño tras destino
destino tras peldaño
inexorablemente
abajo hay miles de ojos
que contemplan e ignoran
cuándo cómo ni dónde
termina la escalera
y acaba mi avidez
o empieza mi agonía
Mario Benedetti
Inventario Dos
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Azul...
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1:31 PM
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Era el mes de los vientos y en Garmendia del Viento ya sabían lo que era. Llovería a cántaros. Lloverían hasta novios, le decía su mamá cuando era niña, y Fiamma se lo creía y miraba al cielo, imaginando cientos de chicos que caían desde arriba con los brazos abiertos, volando como gaviotas inciertas desconocedoras inocentes de su destino. Pensaba que debía existir un chico para cada chica, y el de ella tendría que ser el mejor. ¡Qué ingenuidad tan bella la del niño! Ahora le gustaría volver a creer. Sabía que cada vez creía menos. Tantas historias vividas a través de sus pacientes le estaban endureciendo el corazón... le habían ido matando los sentires. ¿Cuánto tiempo hacía que ella no sentía? Las lágrimas se le habían ido secando, y no había cosa peor que perder las lágrimas; porque las lágrimas lavan; porque cuando se pierden las lágrimas se va perdiendo la tristeza, y al perder la tristeza se pierde el camino que lleva a la alegría, a la dicha de saberse vivo y vivido.
Ángela Becerra
"De los amores negados"
Premio Latin Literary Award 2004
de la Feria del Libro de Chicago
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9:24 AM
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Guardadito en: Autores, Lo que yo leo...
Yo suelo escribir(me) mucho. Cuando me ahogo, cuando estoy feliz, cuando tengo dolores profundos o cuando mi alma sana, yo escribo. No tengo un diario convencional, aunque sí exista un cuaderno que contiene pedacitos de mi alma.
Hoy entré a mi primera cuenta de correo que no está muy operativa, pero no la quiero perder por motivos más sentimentales que prácticos. Revisé los correos, limpié la paepelera, vacié el spam... y vi que tenía seis borradores en la bandeja. Tenía varias cosas que me habían gustado para reenviar alguna vez y, sorpresivamente, tenía uno de esos escritos que me sirven para vaciar el alma, para recordarme, transcurrido el tiempo, cómo me sentía y cómo veía las cosas... Ese retazo lo escribí faltando pocos días para abandonar mi país, cuando ni yo misma lo sabía, porque se suponía que saldría por tan solo 10 días. En ese momento estábamos aún en la huelga general que convocamos en el sector petrolero y al que se unió todo el país y, bueno, quise compartirlo con Uds. hoy, porque me removió muchas cosas por dentro y, sobre todo, me recordó que debo valorar mi día a día, el ahora que siempre solemos repudiar, soñando con mañanas mejores...
La foto es mi casa de Caracas, antes de salir a la marcha (manifestación) del 10/10/2002, una de las muchísimas en las que participé...
Un día...
La vida de siempre...
Las madrugadas, el tráfico, el tedio de la jornada laboral... interminables horas de oficina... el desespero por terminar...más tráfico al regreso... la correción de tareas... la hora de la cena, del baño... la locura de la hora de llevarlas a dormir...
Un día despiertas y no hay nada... solo madrugadas llenas de insomnio... no hay tráfico porque no hay gasolina... no hay jornada laboral porque tu país se niega a hipotecar tu libertad... no hay anhelo porque el reloj marque las 6 para regresar a casa, ni tráfico, ni tareas que corregir...
Los días se vuelven interminables... de pronto la agenda presenta 24 horas de incertidumbre... esperar la tarde para saber a dónde habrá que marchar al día siguiente, las llamadas para avisar que quizás tal Estación tendrá gasolina mañana... o en qué lugar se consiguen leche, harina o tal medicamento... Todo esto salpicado de bombas lacrimógenas, disparos y gritos... impunidad, estado de excepción y burlas...
Y sin embargo, sigues... y vas a las marchas, gritas consignas... la multitud te oxigena y te alimenta la esperanza... afianza la certeza de que la dignidad y la libertad no se negocian... que si nos mantenemos firmes y unidos, no habrá nada en la Tierra que nos pueda detener: ni la tiranía del verdugo... ni la indiferencia internacional por lo que le sucede al vecino...
Solo al amanecer te detienes y añoras... las madrugadas, el tráfico, la oficina, su estrés, las tareas, la cena y la locura de la hora de dormir... entonces comprendes cuán hermosa era tu vida entonces... y sabes que cuando regrese, tú nunca serás la misma de antes...
Mary Carmen
Caracas, 21/Enero/2003
Lo dejó para ti
Azul...
a las
8:43 AM
16
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Guardadito en: En mi maleta Azul, Nostalgiando, Venezuela
...pues no son las paredes, ni el techo, ni el piso lo que
individualiza la casa sino esos seres que la viven con sus
conversaciones, con sus risas, con sus amores y odios; seres
que impregnan la casa de algo tan poco material
como es la sonrisa de un rostro...
Ernesto Sábato - Sobre Héroes y Tumbas