lunes, julio 04, 2016

Cristales rotos...

Había decidido volver a creer, darle una oportunidad a su maltrecha fe en los demás. Bajar la barrera, deponer las armas con las que hasta entonces se había defendido del género humano. Las evidencias estaban allí, pero decidió ignorarlas, achacándole a su antigua desconfianza que no se resignaba a perder su lugar de honor y le ponía falsas luces de advertencia, intentando privarla de nuevas posibilidades.

Por eso no lo vio venir. Por eso seguía mirando los cristales rotos con los ojos arrasados por las lágrimas y el corazón tembloroso. Y volvió a escucharse a sí misma repitiendo lo que nunca debió olvidar: la confianza es un cristal frágil e irrecuperable una vez roto, y solo debía ponerla en las manos de aquellos que ya habían demostrado con creces que sabrían sostenerla, sin dejarla caer.

Dio un paso atrás, levantó las barreras y volvió a su vida de siempre. Comprendió que a partir de cierto momento en la vida, ya no había espacio para los que no habían llegado ya.



2 comentarios:

Hiram Morales Colorado dijo...

Hola. Me da gusto leerte, lo hago desde hace varios años y justo hoy me dió por entrar y encontrarme con la sopresa que habías vuelto a publicar. Saludos.

Azul... dijo...

Hola, Hiram.
Qué lindo que dejaras este comentario. Los que jugamos a escribir no sabemos a quiénes llegan nuestras palabras. Sigo escribiendo y prometo no tardar tanto en publicar. Gracias por leerme 🌷